jueves, noviembre 05, 2009

Precauuuusiónnnnn!

Hace casi una década yo fui al Karaoke Prismas (antro infernal de Cala Major que no sé si sigue en marcha). Me fui con mi amiga Bili y un par de ex novios con una tajada importante. Y cuando llevaba más Lancers del debido en mis venas, se me ocurrió pedir Precausión, amigo conductor.

Nunca en mi vida recibí ovación como aquella. Bueno, la verdad es que estaba tan pedo que arrastraba la lengua, me temblaba la voz y era aguda como la de un camello. Pero yo la sentía mucho. Es verdad. Bueno, es como aquellos anuncios de que tú te crees la reina de la copla... y eres más bien una destroyer ibérica. No lo sé. Lo que sí sé es que me subí encima de la mesa, hice caracoleos con mi voz de pito y los chonis del asiento de al lado me hicieron la ola.

Sí, yo quería haber sido coplera pero ser indie queda mejor por la calle. La bata de cola canta mucho...

Esta canción me la dedico a mí misma porque me la acabo de encontrar por Interné (sí, los designios del Firefox son inexpugnables) y poque me tengo que ir a trabajar ahora mismo y llego tarde por hacer el chorra.


Amigo conductor - ¡Vota por mi grabación!

Yo soy esa...

Las hay que nos levantamos con el pie cambiado y lo mismo cantamos el Yo soy esa



Como me contradigo y digo viceversa e igualmente al contrario, hombre con hombre y mujel con mujel...

No, en realidad quería decir que me pongo en plan Mari Trini:




Luego las hay insistentes y no se creen lo que las diga Patricia Castañaga (o como se diga). Que hacen bien, la verdad.



Yo, como diría Espe, ya no hablo más que llevo zapato plano.

martes, noviembre 03, 2009

Pero mamá, es una fiefta!!

Soy como el chaval del anuncio de compresas Ausonia para señoras mayores: soy una ignominiosa acomplejada con una vocalización lamentable.

Mi férula para evitar presiones indebidas en mi mandíbula es mi compañera inseparable. Hoy me la he traido al trabajo. Mi lengua ha pasado de ser un músculo utilísimo para hacerme entender a un cacho de carne torpón.

La dentista me amenazó el pasado viernes: "Es posible que te la tengas que poner las 24 horas del día". Hoy me he dejado el pelo suelto y llevo jersey de cuello alto para esconderme.

En realidad, según mi nuevo idioma debería decír: "Llefo ferfei de fuello alto pafa esfondenme".

domingo, noviembre 01, 2009

Yaquestás...

Yaquestás.... hazte un par de teletipos. Venga, mujer, que es cosa de dos mintos. Y resulta que son dos horas.

Yaquestás... Coge tu coche y vete a 30 kilometrs a la presentación de chorriproyecto. No, no pagamos la gasolina.

Yaquestás, escríbete un artículo de opinión. Nah, cinco minutejos.

Yaquestás, tu compañera se ha dado de baja. Es temporal. Ya, temporal... Tres meses con una persona menos y tú te haces la oferta del Capabro: te pagan por uno pero trabajas por dos.

Cuantas veces no os ha pasado trabajar de más. Qué coño, somos profesionales, somos responsables. No podemos dejar las cosas sin hacer. Sólo es un repunte de la actividad. Total, que más da. Además, las cosas están muy mal ahí fuera.

Ya. Pero a mí nunca me han pagado las horas extra. Es más, sospecho que es una leyenda urbana. Cuantos amigos mios me cuentan: "hoy no puedo ir a tomar café, tengo que hacer esto". "O lo otrto". O "es que fulanito se fue de vacaciones".

¿Cuanto del PIB nacional pertenece a horas de trabajo gratis?
Nos dice que los españoles no somos productivos, que trabajanmos muchas horas pero luego producimos poco. Claro, algunos tenemos ordenadores con el Windows 97 (esto me pasaba en Cutrisplein, el de ahora es un poco más moderno pero se me encalla cada dos por tres). Dicen que no somos productivos y nos damos muchas bajas. Ya, pero es que mi silla, en la que me siento unas ocho horas diarias, se cae a cachos.

Por cierto, yo bajas no me he dado ninguna pero he tenido que hacer malabares esta semana porque nos venían a traer el sofá nuevo. El señor de reparto me decía: "¿Cuando te va mejor? ¿Mañanas o tardes?"

-No, no, tardes no que trabajamos.
-Vale, entonces por la mañana.
-Uy, es que por la mañana mi marido está en los juzgados y yo... Yo lo mismo estoy liada a las 9 como a las 12 y no sé a que hora salgo ni entor.
-¿Entonces?
-¿A mediodía?
Y lo dices cruzando los dedos para que no ocurra ningún imprevisto (como ocurrió, claro, derrumbe de un edificio) o no se alarguen los plenos.

-Ya, señora, pero nosotros comemos a mediodía.

Al gfinal termino quedando siempre en mi día libre, ya sea para recibir sofás, carpinteros, hacer la compra o hacer entrevistas para el fin de semana. La gente alucina cuando les pido llamar un sábado: "Es que es mi día libre". No te jode, y el mio, pero nunca tengo horarios.

Y esta es mi vida y la de mis amigos.
Se me está pasando lo poco que me queda de juventud haciendo malabares con el reloj y la agenda.

martes, octubre 27, 2009

He visto cosas que no creeriais...

He visto un edificio derrumbado en el centro de Palma mientras un centenar de bomberos y policías quitaban cascotes mano a mano.

He visto a dos centenares de personas esperando en la plaza a las víctimas bajo los restos del edificio.

He visto como algunos aprovechaban para colocarse ante las cámaras y dar su versión. Algunas, reincidían y se colocaban pacientemente ante TVE, luego Antena 3, después Ana Rosa... y sólo les faltaba agarrar el micrófono con su mano. Cuando algún periodista le preguntaba, ella sonreía: "Es que no he parado en toda la mañana!!".

He visto infiltrados de grupos políticos que aprovechaban la confusión y empezaban a gritar: la culpa es del Plan E, y del carril bici, y del catalán em IB3, y ¡los homosexuales!

He visto al redactor de Ana Rosa irrumpiendo con su micrófono, rompiendo los silencios de los corrillos más afectados, interrumpiendo a los que estábamos preguntando y esperando a nuestro turno. "Estamos en directo en el programa de AR..." y te deja a tí con la pregunta en medio del paladar. Y te piensas si darle un codazo o clavarle el boli.

He visto al dueño de un bar que estaba sirviendo cafés desde la medianoche en que se cayó el edificio. Tenía los ojos destrozados. Alguien le pedía una tapa. "¿Una tapa? Su puta madre, me cago en él, aquí no estamos de fiesta...", decía mientras me servía un cortado.

He visto a señoras asustadas por los agujeros en sus balcones que me mostraban las llaves de su casa. "Hágale una foto", por favor. Pero eran tantos, que no dábamos a basto.

He visto a gente llorando. Mucha. Y otros cuantos que aparecieron por arte de magia a pedir su cacho de fama.

Estoy tan cansada...

lunes, octubre 19, 2009

Heidi, hija, ¡pero que has hecho!

Ayer domingo fuimos a comer a casa de mis padres.
Nos recibió Heidi, el chihuahua obeso que rescatamos del refugio. Mueve la cola, menea las patitas, saca la lengua y lanza gemidos de alegría.

Saludamos a los señores De Huelga.

-¿Qué tal?

Mi padre agacha la cabeza.

-Bueno.
-¿Bueno? ¿Qué pasa?
-Bueno... Es que... La perra. , que no está ben.

Me giro. Sigue trotando pese a su michelín alrededor del cuello. Mueve la cola sin parar.

-Yo la veo contenta.
-Ya. Es que... la han hecho daño.
-¿Daño?

La observo y ni tiene marcas de pelea ni golpes ni nada.

-Mejor te lo explica tu madre.
-Mamá!!!
-Nada, hija, que vino el perro del vecino y la cogió.
-Pero si no parece que le haya pasado nada.
-Esto... Que la cogió por detrás y...

Zagloso se empieza a partir de risa. Ya veo por donde andan los tiros.

-Vamos, que ha ligado.

Mi pedre se indigna y suelta:

-¡¡¡Y encima era feo!!!

Heidi sigue trotando tan contenta. No es para menos. Ya tiene casi tres años y hasta ahora no había conocido varón. Y lo peor de todo es que la estábamos reservando para un preicoso chihuahua chico, de color arena oscura.

-¿Y cómo es el chucho del vecino?
-Feo y grande- dice mi padre, dolido.
-Oh.

Heidi sabe que hablamos de ella, pero no sabe muy bien de qué. Me viene a saludar a los pies. La digo:

-Jope, Heidi, ya te podías haber esperado un poco.

Más que nada porque es muy probable que sea madre y soltera en la vida. Y porque teníamos pensado arrebatarle sus hijos para venderlos, qué puñetas. Ahora no sabemos muy bien que saldrá de ese pastiche canino.

-¿Y como fue el asunto? ¿El perro se coló en la huerta tras ella?

Mi pedre se rie un poco.

-La verdad es que fue ella la que se fue detrás del perro.

Se me escapa una carcajada. Zagloso hacía tiempo que ya estaba tirado en el sofá con retortijones de risa.

-Es que es muy traviesa...- dice mi pedre.

Ay, pedre, si tú supieras que eso viene de familia. Porque sabed que fui yo la que persiguió al Zagloso raca tras raca (más que nada porque el muchacho no habla mucho (que no es por timidez, es que habla poco) y alguien tenía que decir algo).

P.D. Ya tnego diagnóstico de la mandíbula. Tengo bruxismo céntrico, como se acercó a decir Ana G. Me han puesto una especie de funda de boxeador en los dientes. No puedo cerrar los labios. Duermo con la boca entreabierta, enseñando mis piñosl Si a eso unimos que me dicen los que me han visto dormir que no cierro los ojos y los dejo en blanco... Sí, soy la niña del exorcista.

sábado, octubre 17, 2009

Lista de la compra

La semana pasada fuimos al cine y resulta que el centro comercial estaba abierto. Y llevábamos esta lista de la compra:

Peazo de tele de LCD
(que se le ven los poros infectados al chaval de Narnia Segunda Parte):

1.500 euros

Dos videojuegos de segunda mano de la Play 2
Resident Evil 4 (para mí) y uno de la II Guerra Mundial (para mi chati):

35 euros


Abrigo de plumas negro de Zara de chica (que la verdad, me quedaba muy corto de mangas):

105 euros


Vajilla surtida para cuando vengan los coleguis, a 4 euros la pieza,

160 euros

Unos salpimenteros monísimos de Zarahome estilo Sentido y sensibilidad:

20 euros

Una guillotina para cortar las patatas finicas-finicas,

105 euros


Nos salen (a ojo de miope) unos 2.000 euros en sólo dos horas.

Zagloso me dijo:

-Estoy muy contento, cari.
¿En serio?
-Sí. ¡Hemos ahorrado mucho! ¡2.000 eurazos!

Sí.
Es verdad.
No hay nada como pasearse por un centro comercial, decir quiero estoy y quiero lo otro y volverte a casa con sólo dos tazas para el desayuno, a 1,50 cada una.

viernes, octubre 09, 2009

Líbido de andar por casa

Cada vez que nos llega la revista del Círculo de Lectores., Zagloso y yo nos sentamos en el sofá y rebuscamos en la sección que más nos gusta: literatura romántica. No os engañeis, eso de romántico no tiene nada, es para mujeres libidinosas que no se atreven a caer directamente en el porno. Lo mejor es como lo disfrazan, con historias de la Regencia o de los Highlanders (oh, un género que merece un post en si mismo).

Esta es la selección porno-soft de Perli&Zagloso para vosotras, nenas:

1. "Y encontes él la besó", de Laura Lee Guhrke. Argumento del Círculo de Lectores: "No hacerle el amor a Emma resultó ser la estupidez más grande que lord Marlowe había cometido en toda su vida (¡¡¡!!! Pues sí que empieza fuerte!). Durante años ella había sido para él una simple secretaria, aunque eficiente y abnegada (ja, el síndrome de 'si soy buena me querrán'. Errrorrrrrr!!!); jamás se molestó en prestar atención a su figura ni, como editor, a los manuscritos que Emma le entregaba con la intención de ver publicados algún día (oh, así que ella es un alma sensible e intelectual, vaya feministas de pacotilla...). Hasta que ella anunció a su trabajo y Marlowe, pese a su merecida reputación de libertino implacable (ojo al dato, todos los hombres son unos golfos hasta que una mujer le ata corto), decidió ir tras ella. Si unos meses atrás alguien le hubiera dicho que Emmaline Dove acabaría entre sus brazos y que él, presa de la lujuria, iba a respetarla... (¿cómo? ¿lujuriosa entre sus brazos? ¿qué la respetó?¿algún tópico más, por favor?). Pero hasta entonces no cnocnía el fuego oculto (mecachis! ¿y donde lo tieneeeee?) bao el aspecto modoso (ja! todas golfas!) de su antigua empleada, ni lo excitante que resultaba avivar su pasión. Lo había descuvbierto y era una tortua. Una dulce y dolorosa tortura".

Vamos, que para qué vamos a frinkar cuando y con quien nos apetezca si nos podemos torturar con el respeto, el qué dirán y por que sí, porque hay algunos a los que les gusta fustigarse con la recompensa del matrimonio y esas chorradas.

¿Os sabe a poco? Pues hay más.

2. La música de las sombras, de Julie Garwood. En la Escocia medieval (oh, que recurrente es Escocia y la Edad Media. Sólo que en esa época sospecho que no se lavaban mucho...), Gabrielle es admirada por su belleza y por ser hija de un poderoso barón inglés (porque la histroria no es igual si ella es fea y pobre, claro). Nada puede frenar a los terratenientes que ambicionan la mano de Gabrielle y suspiran por su cuerpo (lo del suspiro es un eufemismo, que quede claro). Nada... excepto el hombre más temible de las Highlands".

Ajá. Ya salieron aquí los Higlanders, que son unos tiarrones supercachas con pelos largos, falda y nada debajo, uys! Si, parece ser que algunas escritoras se tomaron Braveheart como algo más que una película histórica.

3. Colección Pecados del Corazón. Son cinco libros en cinco entregas y cada no por 14,95 euros. Los títulos son Seducción, Pasión, Deseo, Éxtasis y Placer. El argumento es el siguiente: "Damas hermosas, caballeros, impetuosos... En la Inglaterra de la Regencia (otra vez), la llama del deseo (topicazo de Primera Categoría) desencadena relaciones prohibidas (ohhh). Pero el ansia de placer (que eufemismo más majo) vence a la virtud y el amor (por frinkar sin amor, ni de coña) siempre halla su camino".


Y ya os dejo de escribir guarreridas y me voy a limpiar que hoy vienen Gato y Rebi a pasar el puente del Pilar en casa.